miércoles, 11 de junio de 2014

Retraída, muerta.

Estaba retraída en si misma,
No hablaba, no miraba, no cantaba
A ella le encantaba cantar,
¿Qué hice yo para merecer tal desprecio?

Se mantenía con los ojos cerrados,
Sin decir una palabra y en una misma posición,
Sin mover ni un cabello, allí estaba ella,
Era igual de linda, pero no actuaba ni por inercia,

Sentí el aire tenso, un aroma diferente,
Las paredes se hacían más estrechas (las del alma)
Toqué su hombro, estaba frío
No sólo no cantaba, tampoco respiraba.

sábado, 7 de junio de 2014

Ella de blanco, él de negro.

El par perfecto

Ella era una chica feliz,
Podría decir que la más linda que vi,
Conoció a un muchacho lindo y varonil,
Aquel en quien yo creí.

Pero él la quería segura,
La encerraba en casa a oscuras,
Le hizo cantar canciones para llorar,
Y recitar hasta no poder más.

Yo lo entendí,
Tenía miedo de perderle,
Nunca la quiso hacer sufrir,
Pero la chica de cabellos dorados no quiso más sentir.

Fue tanta su desesperación cuando no la encontró,
Buscó y buscó pero nunca la halló,
Ella entre los dedos de los pies vio el pasto verde,
Saltó y cayó en picada contra el, todos se acercaron para ver.

Aquellos que no la conocían lamentaron su perdida,
Que belleza tan más perfecta hecha pedazos cerca de la acera,
Los que le conocían lloraron mares,
Pero quien descubrió la soledad fue aquel muchacho de lunares.

Entonces él se encerró a oscuras,
Y cantó canciones que le hacían llorar,
Recitó hasta no poder más,
Con la ilusión de algún día unirse con ella y volver a amar.

El tiempo se encargó de juntar su amor,
Ahora en alma, más no en cuerpo
Ella de blanco, él de negro,
El par perfecto.

Juntos cantaron canciones que los hacían sonreír,
Y se recitaron los poemas que escribieron durante su ausencia,
No eran Romeo y Julieta,
Sólo dos amantes que se unieron por el gusto a la literatura griega.

viernes, 6 de junio de 2014

Venganza

Humana desamparada

No sé quien soy, o que soy
Qué hago aquí, o si debería estar aquí.
Solo voy a encajar en un ataúd.

No soy la indicada, ni la adecuada,
Siempre me falta, o sobra
Siempre estoy de más, pero nunca me echan de menos.

¿Puedes verme? ¿me escuchas? ¿puedes ayudarme?

O me clavas apuñaladas en la espalda como todos los demás, no me extrañaría.

Vienen a decir que me quieren, que sea su amiga, y yo, ingenua, les creo.
Me acompañan con risas, me llenan de amor, y después... después me dejan sola.
¿Quieren jugar?
Descubren como soy y se aterran. Yo sólo me entretengo con cortes, quemaduras, pinchándome el cuerpo ¿no es divertido eso?

No dejaré que me tachen de loca, esta vez jugarán, no se irán.

Cuando más los necesitaba me dejaron. ¿Me llenaron sólo para desahuciarme de esa manera tan ruin?

Estoy desamparada.

Cuando más necesitaba ayuda, cuando ellos se burlaban, ustedes se dieron la vuelta y me dejaron en aquel rincón tirada, llorando y siendo atacada por ese grupo de pandilleros sin causa, se convirtieron en ellos.

Vi que miraste de reojo, pero jamás te diste la vuelta, ¿no dijiste que eras mi mejor amiga?

Una bolsa de tela para cada una de sus cabezas, insectos recorriendo su cuerpo, picaduras y mordidas.
¿Recuerdan cuando metieron mi cabeza al escusado? llegué a casa a rasgarme los antebrazos con las uñas.
Me lastimaron. Arrancaré cada una de sus uñas, también las de los pies.

¿Recuerdan cuando en gimnasia tenía que vestir con ese feo uniforme que dejaba al descubierto mis muslos? Ustedes me llamaron gorda, ballena, morsa.
Dejé de comer, empecé a vomitar, tomé gusto por el té verde, y disgusto por los laxantes (mis salvadores).
Haré que hagan ayuno por días, comida y algunas pastillas para vomitar no les harían mal. ¿No les encantan los laxantes y el té verde hirviendo quemando su rostro?

Aquella vez que te dije que me gustabas, mi primer amor. ¿Recuerdas tu cara? como te reíste y fuiste corriendo a contarles a todos en el colegio. Y aquel estado en Facebook que publicaste sobre la morsa enamorada que tanto asco te causaba.
Ese día descubrí las maravillas de las cuchillas y lo bien que te hacen sentir aun sin tener novio.
Quiero ver tu sangre correr a través de tus muñecas, tajos cada vez más profundos, cortar tendones y arterias.

Y tú mejor amiga. Saliendo con el chico que me gustaba.
Aquel secreto que te conté al oído y con mucha pena, pedí ayuda estando atrapada en los baños sin posibilidad de salir por la vergüenza. Te esperé y agradecí mil veces a Dios por tener una amiga así.
¿Recuerdas que me hicieron? atrapada en una de las casetas del baño me tiraron sus almuerzos para que los comiera del suelo, lanzaron papel higiénico usado y toallas manchadas, uno de ellos lanzó papel con fuego, fuego que tú proporcionaste.
Al llegar a casa vi la estufa, planeaba suicidarme, en el intento me quemé, y me gustó.
Me gustó tanto como me gusta verles gritar cuando quemo su piel que se torna negra.

Recuerdo muy bien como me desgarraba la garganta pidiendo misericordia, aun la siento rasposa.
El mundo entero no hizo nada para ayudarme, pero dicen que aprendes algo de cada cosa que pasa en tu vida; aprendí dos cosas, que no existe la amistad, ni Dios.

Soy yo quien tiene que hacer justicia. Algunas veces se necesita de las personas para que el karma aparezca.
Le devuelvo al mundo su estabilidad, los quitaré a ustedes de la balanza para ello.

Me convirtieron en esto. Un monstruo. Una humana desamparada.


Al final también salgo sobrando yo, así que me voy.

jueves, 5 de junio de 2014

Nota de un día desconocido

No vengas ahora con esa patética excusa de decir que no fue tu intención,
Que si fue el amor el que faltó,
O que no estabas preparado para algo como yo.
Intentas usar palabras lindas, diciendo que de alguna forma yo era "especial" a lo que habías tenido jamás, pero nadie cree en tus palabras y las mentiras sólo lastiman más que la verdad.
Agradezco que trates de no herirme.
Hasta las sombras se dieron cuenta que tuve la culpa, te asusté, te hice temer.
Temiste a mi incompetencia por quererte, por quererme.
Como aquella vez que dije que te amaba más que  a mí, cuando la verdad es que yo no me quiero ni un poco.
Y no, nadie te obliga a quedarte, pero fui yo quien dijo que esto no iba a ser normal, que al final yo te iba a lastimar; creías conocerme, no soy tan básica.

martes, 3 de junio de 2014

Pastel de queso

Siempre he sido de paladar delicado,
Los sabores fuertes me causan jaqueca.
Como tú, como lo nuestro (lo mío)

Nunca había tenido la suerte -o desdicha- de probar a un chico.
Entonces llegaste tú con esos labios que sin hablar me pedían besarlos, y los probé
Al principio fueron dulces, sensibles, amables, y vaya que los amé,
Con el tiempo fueron adueñandose de mi boca, como tú de mi mente
Después descubrí que eran un vicio,
No lograba vivir sin ellos.

Llegaron al punto de empalagarme
Cosa que probaba, cosa que me sabía a ti
El sentir dulce se fue, ahora solo sentía espinas arañando mi lengua como tú mi corazón,
Era un vicio qué me hacía daño
Después que alejarme de ti no pude sentir más, me costó volver a hablar

Y aún cuando pruebo ese pastel de queso que tanto te gustaba, te recuerdo.

Sábado 27 de feberero del 2021